Reino de Marruecos
Capital: Rabat
Ciudad más poblada: Casablanca
Idioma oficial: Arabic
Forma de gobierno: Constitutional Monarchy
Rey Mohammed VI
Primer ministro: Driss Jettou
Superficie total: 446,550 km² (Puesto nº56 en el listado de países por superficie)
Población: (estimada en 2005) 32,725,847 (Puesto nº36 en el listado de países por población)
PIB: (PPP) $4,444 (Puesto nº110 en el listado de países por PIB / PPA)
Moneda: Dirham (MAD;DH) La tasa de cambio es 100 Dirhams aproximadamente 10 Euros
Prefijo telefónico: +212
Marruecos se considera uno de los destinos turísticos más deseados.
País tranquilo y seguro, su gran diversidad de paisajes, gentes y
sabrosa gastronomía hacen de Marruecos el destino turístico ideal en
donde descubrir gran variedad de etnias y legados culturales: romanos,
bereberes, turcos, europeos, africanos, el pueblo saharaui… ¡Variedad
que hace de Marruecos un lugar indispensable que hay que visitar!
Marruecos romano y post-romano
La llegada de los fenicios supuso un largo periodo de dominio
extranjero en el norte marroquí, puesto que esta estratégica región,
conocida como Mauritania Tingitana, era parte del Imperio Romano. Con la
caída del imperio en el siglo V d.C., la región sufrió una rápida
sucesión de conquisas y dominaciones por parte de pueblos vándalos,
visigodos y, por último, del Imperio Bizantino. No obstante, durante
todo ese tiempo, los territorios de las altas montañas permanecieron
bajo el dominio de los habitantes bereberes.

Primeros tiempos islámicos
A finales del siglo VII, Marruecos experimentó un periodo de
modernización con la conquista de los árabes y la consecuente
llegada el Islam provocó la conversión de muchos bereberes y la
formación de estados como el Reino de Nekor. El país pronto se
distanciaría del control del lejano Califato Abasí de Bagdad en
poder de Idris ibn Salih I, fundador de la dinastía Idrisida,
pasando a ser considerado enclave cultural y potencia importante.
El país alcanzó su mayor poderío bajo el gobierno de una serie de
dinastías bereberes que reemplazaron a los Isidríes árabes.
Primero los almorávides y después los almohades harían de
Marruecos soberana de gran parte del noroeste africano, así como
de los grandes territorios de al-Ándalus en la Península Ibérica.
Estas dinastías bereberes conquistaron también aquellos pequeños
estados independientes que sobrevivían en el interior, como
Barghawata y Banu Isam. Sin embargo, tras un largo periodo de
guerras civiles, el gran imperio almohade se derrumbó.

Marruecos de 1664 a 1912
1631-1636 : Muley Ali Sharif, Sultán de Tafilalt.
1636-1664: Mohammed I, Sultán de Tafilalt.
1664-1672: Ar-Rashid, proclamado sultán el 22 de octubre de 1664
en la cuidad de Fez. Conquistó Marrakech el 7 de septiembre de
1668.
La dinastía alauí mantuvo temporalmente el control del país en un
momento en que sufría ataques por parte de España y el Imperio
Otomano. A pesar de ello, los alauitas lograron estabilizar su
posición y, pese a que el reino abarcaba una extensión más pequeña
que los anteriores reinados, seguía siendo bastante rico. En 1684
anexionaron la ciudad de Tánger a su territorio.
Marruecos fue el primer país en reconocer a los Estados Unidos
como nación independiente en el año 1777, razón por la que
posteriormente firmarían un Tratado de Amistad, considerado el
tratado más antiguo firmado por los Estados Unidos que sigue sin
romperse. Fue firmado por John Adams y Thomas Jefferson y ha
estado en vigor desde 1783. El consulado de Estados Unidos en
Tánger es la primera propiedad que el gobierno norteamericano pasó
a poseer fuera de sus fronteras. Este edificio alberga en la
actualidad un museo.
1769: conquista de El Jadida a Portugal.
1895: compra del cabo Juby al Imperio Británico

Influencia europea
Los sucesivos y fructíferos esfuerzos portugueses por controlar la
costa del Atlántico durante el siglo XV no afectaron el núcleo del
Marruecos mediterráneo. Como consecuencia de las Guerras Napoleónicas,
Constantinopla se veía cada vez más incapaz de gobernar sobre Egipto y
la norteafricana Magreb que pasaron a ser puntos de encuentro de
piratas, protegidos por los gobernadores locales o beys, y codiciados
por una Europa en pleno proceso de industrialización y ansia
colonialista. El Magreb, en comparación con el resto del continente
africano aún por descubrir, era una tierra rica favorecida por su
localización estratégica comprometiendo el acceso al Mediterráneo. Por
primera vez cobraba importancia para las grandes potencias europeas,
como Francia, cuyo interés por el país se remonta a 1830. En 1904, se
produce un enfrentamiento entre el Reino Unido y Francia con Alemania
por cuestiones sobre la influencia francesa en Marruecos. La crisis en
que derivó duró dos años, de 1905 a 1906, y acabó con la celebración en
España de la Conferencia de Algeciras en la que se afianzó la “posición
privilegiada” de Francia y se le confió la supervisión conjunta de la
política marroquí a Francia y España. La segunda crisis marroquí
provocada desde Berlín, incrementó las tensiones entre las grandes
potencias europeas hasta la firma del Tratado de Fez el 30 de marzo de
1912 por el cual, Marruecos pasaba a convertirse en protectorado
francés. Por el mismo tratado, a partir del 27 de noviembre del mismo
año, los territorios del norte (en torno a las ciudades de Ceuta y
Melilla) y sur (fronterizos con el Sahara Español) se convirtieron en el
Protectorado español de Marruecos.
En 1953 Francia provocó el exilio del sultán Mohamed V, monarca muy
respetado por todos. Su sucesión en el poder por parte del impopular
Mohammed Ben Aarafa fue considerada ilegítima y provocó una oleada de
oposición activa contra el protectorado francés. Durante el otoño de
1955, Francia permitió el regreso de Mohammed V al país, favoreciendo el
comienzo al año siguiente de las negociaciones que posteriormente
culminarían en la independencia marroquí. Información obtenida en
Wikipedia®, la enciclopedia libre que todos pueden editar.
http://es.wikipedia.org/wiki/Marruecos
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